Desde Assessment in Place ® asesoramos a nuestros clientes industriales para que tomen las decisiones estratégicas más convenientes para su negocio, y la energía es una cuestión clave a tratar ya que deberemos gestionar nuestras empresas con mayores costes energéticos.
El avance de las renovables hace que cualquier empresa, nave industrial, edificio, vehículo eléctrico o particular, se pueda convertir en productor de electricidad, esto ya empieza a suceder, inicio del siglo XXI. Pero el concepto de redes eléctricas existentes responde a un concepto centralizado de mediados del pasado siglo, una localización central de la generación eléctrica y lejana del consumo, el debate que se reabre es la poligeneración ubicada en los centros de consumo, con el consecuente ahorro de pérdidas en transporte.
En España la energía eólica ya casi es tan competitiva como la de los combustibles fósiles, y la energía solar fotovoltaica alcanzará la paridad de red (su coste igualará al de la compañía eléctrica) en 5 o 10 años.
Cuando dé igual invertir en una planta solar que en un aumento de potencia a tu compañía de zona más el pago del coste variable por la energía, la demanda puede dar el mayor impulso que nunca haya habido a un nuevo sistema energético descentralizado.
El escenario de un sistema energético descentralizado pasa por un nuevo concepto de redes, lo que llaman “Smart Grids”, redes inteligentes, o como más nos gusta definirla, “la internet de la energía”. Multigeneración y multiconsumo a la vez, siendo la red el soporte al trasiego de energía entre el que es excedentario y el que es deficitario en un momento dado de energía, y que puede ser al contrario un momento después.
Esta velocidad de cambio en los flujos energéticos requiere de redes flexibles, con flujos Up-Bottom (el tradicional) pero también Bottom-UP (el nuevo), de sistemas de información ágiles y de instrumentos de control compartidos entre los “consumidores” (que podrán ser “generadores”) y las compañías de redes eléctricas, que deberán gestionar la poca energía de muchos y la mucha energía de pocos.
Otro aspecto clave será el almacenamiento, en el que el vehículo eléctrico podrá ser un apoyo casi vital a este nuevo concepto de red que se está trabajando en el proyecto FENIX que comenta la noticia.